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viernes, 19 de abril de 2019

La Nueva Política Económica (NEP)

El fracaso del comunismo de guerra y la crisis consiguiente supusieron la necesidad de replantear la política soviética. La Nueva Política Económica, conocida como NEP, no era solo un nuevo enfoque económico, sino  afectaba a la base misma de la política de alianzas del proletariado en un país de mayoría campesina y ante el reflujo de la revolución europea. Así, el objetivo político de la NEP era reestructurar la alianza obrero-campesina, muy deteriorada y que condicionaba, a su vez, el objetivo económico esencial: desarrollar las maltrechas fuerzas productivas del país.
Familia obrera durante la Revolución Bolchevique.

Al final de la guerra civil la situación económica era muy grave, pero la problemática política también era crítica. En marzo de 1919, Lenin apuntaba el peligro de un distanciamiento de los soviets respecto a las masas trabajadoras y de su supeditación a un Estado cada vez más burocratizado. Este fenómeno, acelerado durante el comunismo de guerra, tuvo también su repercusión en el partido bolchevique.

El X Congreso del partido (8-16 de marzo de 1921) aprobó las líneas generales de la nueva política económica, precisada y concretada a todos los niveles y ello contra la opinión de la oposición obrera, que propugnaba mayor autonomía por parte del proletariado industrial. La medida principal fue la abolición del sistema de requisas a los campesinos, sustituido por un impuesto en especie proporcional al producto neto que no superara el mínimo de la subsistencia familiar del campesinado. Con ello se esperaba organizar el intercambio entre industria y agricultura y restablecer la gran industria como base económica. Esto provocó la ampliación del mercado de productos agrícolas y la extensión de las relaciones de mercado y de la circulación monetaria, como un medio para eliminar contradicciones entre proletariado industrial y campesinado.

Esta fase dio paso en octubre de 1921 a una redefinición que establecía claramente las relaciones de mercado y la circulación monetaria, es decir, una búsqueda de nuevas alianzas con el campesinado renunciando a subordinarlo a los aparatos económicos de estado y desarrollando formas organizativas (cooperativas) y propugnando una revolución cultural.

Después de los pactos federativos de 1920-1921, Rusia, Ucrania, Bielorrusia y Transcaucasia se federaron en la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (diciembre de 1922: constitución definitiva en enero de 1924), a la que se incorporaron después Uzbekistán, Turkmenistán (1924) y Tadzhikistán (1929). Un Consejo de las Nacionalidades constituiría una de las dos cámaras del C.E.C de la URSS.
Sección ocupada por la URSS.



LA CONSTRUCCIÓN DEL SOCIALISMO EN LA URSS

Si bien los imperialistas no pudieron destruir la revolución, sí lograron arruinar económicamente al país; se necesitaba entonces buscar alternativas para una recuperación económica rápida que sacara al Estado de la crisis económica en que estaba. Para ello el Partido, bajo la dirección de Vladimir Ilich Lenin, elaboró y aprobó la Nueva Política Económica (NEP), que tendría como propósito sacar a la Rusia bolchevique de la ruina económica y crear las bases para la construcción del socialismo en ese inmenso país.
A partir de 1921 la NEP se puso en práctica mediante un sistema de medidas, entre las que estuvieron: los campesinos fueron autorizados a vender los excedentes de la producción agropecuaria en el mercado urbano y rural, lo que constituyó un incentivo que elevó la producción, a la vez que cumplían sus obligaciones de entregas para las necesidades del Estado. Se estableció el pago salarial según el trabajo, quien producía más y mejor, ganaba más. Las fábricas abandonadas o improductivas fueron concedidas en arriendo a capitalistas extranjeros para que las pusieran en producción con la finalidad de mejorar el abastecimiento de productos industriales, también se planificó y logró electrificar a casi toda Rusia y se inició un movimiento de cooperativas agrícolas.
Junto a estas medidas que estimularon la producción, el 30 de diciembre de 1922 se fundó, bajo la dirección de Lenin, la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, URSS, primer Estado socialista de carácter multinacional compuesto inicialmente por las Repúblicas de Ucrania, Bielorrusia, Rusia y la Federación de las Repúblicas Transcaucásicas; la formación de la URSS fue un paso importante para la construcción del socialismo en aquellos momentos.
Vista de la Plaza Dvortsovaya y el Palacio de Invierno de Zimny en San Petesburgo.
Toma de San Petersburgo en 1917

Los primeros pasos del Estado Socialista

Haciendo un análisis realista de la situación en la que se encontraba Rusia y sin perder de vista la necesidad de sobrevivir, manteniendo como objetivo estratégico el socialismo, Lenin proclamó en marzo de 1921 la necesidad de un retroceso táctico en el avance al socialismo, al reconocer el bajo nivel de desarrollo de las fuerzas productivas y aceptar la necesidad de reconstruir primero la economía nacional, abriendo un espacio a las relaciones mercantiles y a un cierto grado del desarrollo capitalista,hasta recuperar un nivel mínimo de crecimiento que permitiera retomar el avance de la Revolución. La Nueva Política Económica (NEP) que se implantó entonces Supuso riesgos y concesiones  que no fueron fácilmente acogidas en el propio seno del Partido Bolchevique, donde diferentes facciones evaluaron como inaceptables las medidas propuestas por Lenin. Un factor adicional que complicaría aún más la situación, es que la política del comunismo de guerra -implementada durante la guerra civil - parecía a los ojos de muchos, como la más revolucionaria al avanzar hacia una distribución igualitaria de los bienes y concentrar la acumulación en función de los intereses del Gobierno soviético de forma casi completamente Absoluta.
Al referirse a la política del comunismo de guerra, Lenin señalaría en 1921:”El comunismo de guerra nos fue impuesto por la guerra y la ruina. No era, ni podía ser, una política que correspondiera a las tareas económicas del proletariado.
Por otro lado, se había creado una economía mixta con una agricultura abrumadoramente privada, un comercio y una pequeña Industria también privatizados, que además de hacer más compleja la planificación, introducía un cambio en la composición de las clases sociales que amenazaba el proyecto socialista desde todo punto de vista.
Decreto de la tierra:
Los socialistas revolucionarios estaban de acuerdo en que la tierra era para quien la trabajaba. Con este decreto se expropió a los terratenientes dueños de las tierras de dominio, pero no quedó abolida la propiedad privada del suelo.